Personajes de la Historia Argentina
Moreno, Mariano (1778-1811), político argentino, que jugó un papel crucial en la creación de la Argentina independiente. Nació en Buenos Aires, pero estudió en Universidad de Chuquisaca (Bolivia). Regresó a su ciudad natal en 1805, donde ejerció la abogacía, y en 1809 escribió Representación de los hacendados, obra que supuso una feroz denuncia de las restricciones comerciales impuestas por España a sus colonias sudamericanas. Tras la Revolución de mayo de 1810, Moreno pasó a ser secretario de la recién creada Junta de Buenos Aires, como responsable de los asuntos políticos y militares. Sin embargo, su talento no tardó en ser reconocido y pronto se convirtió en el máximo dirigente de la Junta. Garantizó la libertad de prensa, la integración de indígenas y blancos en el Ejército, y la creación de una biblioteca nacional. Como director del periódico La Gaceta de Buenos Aires también fomentó la difusión de los objetivos revolucionarios a las provincias y luchó por la total independencia del territorio argentino como república democrática. Sin embargo, su radicalismo alarmó a los elementos conservadores de la Junta y en diciembre de 1810 se vio obligado a dimitir. Tomó posesión de un cargo diplomático en Brasil y después en Gran Bretaña, pero murió en 1811 cuando viajaba rumbo a Londres. Su labor fue continuada por otros y en 1816 las Provincias Unidas del Río de la Plata (Estado que englobaba el actual territorio argentino) proclamaron su independencia del dominio español.
Belgrano, Manuel (1770-1820), político y militar argentino, destacado independentista. Nació en Buenos Aires y estudió derecho en España. En 1794, Belgrano se convirtió en secretario del Consulado de Buenos Aires, cargo desde el que fomentó firmemente la generalización de la enseñanza y las reformas económicas. En 1810 se unió a los patriotas que pretendían la emancipación del dominio español en Argentina, y se convirtió en miembro de la junta de gobierno revolucionaria. Tras ser nombrado general, dirigió a las tropas independentistas frente a los realistas, obteniendo importantes victorias en las batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813) frente a Juan Pío de Tristán y Moscoso. A finales de 1813, Belgrano fue derrotado por los españoles en el Alto Perú (ahora Bolivia), y en 1814 cedió el mando al general José de San Martín. A partir de entonces, Belgrano se dedicó a la diplomacia y a la mediación en las disputas políticas surgidas tras proclamarse la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata en el Congreso de Tucumán (1816).
San Martín, José de (1778-1850), militar y político argentino, caudillo de la emancipación de América, llamado 'el Libertador'. Nacido en Yapeyú (Corrientes), fue el quinto hijo del teniente de gobernador de aquella provincia, el ayudante mayor Juan de San Martín, y de doña Gregoria Matorras. La familia marchó a Buenos Aires en 1781 donde realizó sus primeros estudios.
San Martín en España
Se trasladó a España cuando su padre fue destinado a Málaga en 1784 y, aunque fue admitido en el Seminario de Nobles de Madrid, solicitó y obtuvo el ingreso como cadete en el regimiento de Murcia en julio de 1789. Combatió contra los corsarios berberiscos en la campaña de Melilla y fue herido en 1791 en el sitio de Orán.
Luchando contra los franceses, fue ascendido a segundo subteniente en la guerra del Rosellón en 1793, a primer subteniente en 1794 y a segundo teniente en la guerra del Ampurdán en 1795. Tras participar en la guerra de las Naranjas frente a Portugal en 1801, ascendió a primer teniente en la guarnición de Cádiz en 1802 y a capitán de infantería del regimiento de voluntarios de Campo Mayor en 1804. Su participación en la batalla de Bailén, durante la guerra de Independencia española, le valió en 1808 el ascenso a capitán mayor.
El inicio de la independencia de Sudamérica
En septiembre de 1811 viajó a Londres, donde renovó los contactos con la Logia Lautaro que ya había iniciado en Cádiz, y en marzo de 1812 volvió a Buenos Aires, donde la Junta de gobierno que se había constituido allí le encomendó la formación de un escuadrón de granaderos a caballo, del que fue nombrado comandante. En septiembre de ese año se casó con María de los Remedios de Escalada. Al año siguiente venció a los realistas en San Lorenzo y, tras el fracaso de Manuel Belgrano, fue nombrado comandante del Ejército del norte, pero los problemas de salud le obligaron a retirarse y buscar el descanso en la sierra de Córdoba. En septiembre de 1814 fue nombrado gobernador intendente de Cuyo y tuvo que acoger allí a los patriotas que buscaban refugio después de la derrota sufrida en octubre de ese mismo año en Rancagua.
Con el apoyo del nuevo director supremo, Carlos de Alvear, a quien había conocido en Cádiz, se dedicó a organizar un ejército con los refugiados, al tiempo que el Congreso de Tucumán declaraba la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 9 de julio de 1816. El director supremo Juan Martín de Pueyrredón le nombró general en jefe del Ejército de los Andes y el 5 de enero de 1817 inició desde Mendoza, donde era gobernador, la marcha para cruzar la cordillera andina en dirección a Chile. Venció a los realistas en Chacabuco el 12 de febrero, entró en Santiago dos días después y nombró a Bernardo O'Higgins director supremo.
Regresó a Buenos Aires para gestionar la creación de una escuadra en el Pacífico, se negó a utilizar sus tropas en los enfrentamientos entre insurgentes y de nuevo volvió a Chile en el otoño de 1817, aunque su salud siguió empeorando. La reacción española no se hizo esperar y San Martín fue derrotado en Cancha Rayada el 19 de marzo de 1818, con lo que los realistas estuvieron a punto de recuperar Santiago, pero con la victoria de Maipú el 5 de abril de 1818 aseguró la independencia de Chile y volvió a Buenos Aires, donde la situación era de auténtica guerra civil entre el poder central y las provincias, lo cual retrasó sus planes hasta 1820, año en que comenzó la campaña de Perú. Con el apoyo de la flota mandada por el escocés lord Cochrane, los patriotas lograron controlar toda la costa del Pacífico, desde el estrecho de Magallanes hasta el Perú, estrechando el cerco sobre las tropas realistas.
Acuerdos con Simón Bolívar
Negoció una paz con el virrey absolutista Joaquín de la Pezuela, y poco después firmó el Pacto de Punchauca con el nuevo virrey , el liberal José de la Serna e Hinojosa, en 1821, acordando la independencia de Perú, el establecimiento de una regencia formada por tres miembros y el envío a España de representantes, para ofrecer el trono a algún príncipe de la familia real española, pero los oficiales realistas se negaron a aceptar ese acuerdo. Reanudada la lucha, San Martín entró en Lima en julio de 1821 y proclamó la independencia del país el 28 del mismo mes. Fue nombrado protector de Perú, convocó un Congreso Constituyente que superara las discrepancias existentes entre los diferentes líderes y partió para Guayaquil a entrevistarse con Simón Bolívar, que se encontraba en Ecuador. En la entrevista de Guayaquil, celebrada el 26 de julio de 1822 entre los dos máximos caudillos de la independencia americana, se trató de la situación general del continente americano, del futuro régimen de Perú y de la situación concreta de Guayaquil, que dudaba entre mantener la independencia, incorporarse a Perú o integrarse en la Gran Colombia, como al final ocurrió. San Martín se mostró partidario del régimen monárquico en Perú, pero al no contar con el apoyo de la burguesía limeña, que se sublevó, optó por convocar al Congreso y renunciar al mando en septiembre de 1822, dejando los asuntos del país en manos de Bolívar.
Regreso a Europa
Tras pasar por Chile y Mendoza en 1823, y después de ir a Buenos Aires, donde volvió sólo con motivo de la muerte de su esposa, marchó a Europa en 1824 con la salud muy quebrantada, permaneciendo algún tiempo en Gran Bretaña y Francia antes de instalarse en Bruselas. En 1827 ofreció sus servicios a las autoridades argentinas con motivo de la guerra con Brasil y en 1829 quiso mediar en las disidencias internas entre los centralistas de la capital y los federalistas de las provincias, a los que siempre se había opuesto; por ello viajó a Buenos Aires, aunque no llegó a desembarcar y regresó a Europa. Su amigo Alejandro Aguado, marqués de las Marismas del Guadalquivir, le ayudó a instalarse en París en 1830 y desde allí escribió numerosas cartas a los dirigentes argentinos. En 1848, casi ciego, se trasladó a Boulogne-sur-Mer (Francia), donde el 17 de agosto de 1850 murió.
Alvear, Carlos de (1759-1852), militar y político argentino. Nació en Santo Ángel (Misiones Orientales). Entre 1808 y 1811 luchó contra los franceses en la guerra de Independencia española y en Cádiz fue fundador, con otros patriotas americanos, de una sociedad secreta denominada Lautaro, conectada con la de Caballeros Racionales en Londres, donde llegó en 1811. De regreso a Buenos Aires fue nombrado teniente coronel del regimiento de granaderos a caballo y segundo jefe de la antedicha Logia Lautaro. Tomó Montevideo a los realistas y fue presidente de la Asamblea. Elegido director supremo de Buenos Aires en 1815, fue cesado a los tres meses por su autoritarismo y desterrado a Brasil. Regresó a Argentina, amparado en la denominada 'Ley del olvido', y representó a las Provincias Unidas del Río de la Plata (denominación que recibía entonces el Estado argentino) ante Bolivia en 1825. Fue ministro de la Guerra entre 1826 y 1827 y mandó el ejército que derrotó a los brasileños en Ituzaingó. Retirado de la política, fue nombrado representante de Argentina en Estados Unidos en 1838. Murió en Nueva York en 1852.
Pueyrredón, Juan Martín de (1777-1850), político y militar argentino, considerado el primer jefe de Estado de la Argentina independiente, por cuanto fue elegido director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata (1816-1819). Nacido en Buenos Aires, se educó en Europa y regresó a su ciudad natal poco antes de las invasiones inglesas, en la lucha contra las cuales intervino. De ideas revolucionarias, participó en los sucesos anteriores a la Revolución de mayo. Producida ésta, fue nombrado gobernador en Córdoba (agosto-diciembre de 1810) y, poco después, intendente de Charcas. Se lo designó jefe del Ejército del Norte, hasta que lo reemplazó Manuel Belgrano. Fue miembro del primer triunvirato y, al ser derrocado, se lo confinó a Arrecifes y luego a San Luis. Regresó a Buenos Aires y fue elegido representante en el Congreso de Tucumán, el cual lo nombró director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Durante su mandato (1816-1819), ejerció una influencia decisiva para los destinos del país y otorgó el máximo respaldo al general José de San Martín para sus campañas libertadoras.
Balcarce, Antonio González (1774-1819), militar y líder independentista argentino, intervino en la campañas libertadoras y fue gobernador intendente de Buenos Aires. Nacido en esa ciudad, ingresó en el cuerpo de Blandengues, integrado por veteranos destacados por todo el virreinato del Río de la Plata, que se aprestaban para intervenir ante la primera invasión inglesa. En 1807 cayó prisionero de los ingleses y fue remitido a Inglaterra. Durante la guerra de la Independencia española, luchó contra los franceses en España. Al regresar a su patria, intervino como segundo comandante en la campaña al Alto Perú, donde los realistas se encontraban muy fuertes por su vecindad con Lima. En 1814, fue elegido gobernador intendente de la provincia de Buenos Aires, durante el directorio de Gervasio Posadas. En abril de 1816, fue designado director interino, apoyando a los federales en la autonomía de la provincia de Buenos Aires. Posteriormente, ingresó al Ejército de los Andes en sus campañas libertadoras.
Posadas, Gervasio Antonio de (1757-1833), patriota argentino, director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata (1814-1815). Nació en Buenos Aires. Estudió filosofía y teología en el convento de San Francisco. Tras adherirse en 1811 a la sociedad patriótica liberal seguidora de Mariano Moreno, partidaria de la libertad de comercio con Gran Bretaña, fue desterrado a Mendoza. Participó en la Asamblea Constituyente de 1813 y formó parte del segundo triunvirato. De 1814 a 1815 fue director supremo de las Provincias Unidas, con el apoyo de la logia Lautaro. Tras la ocupación de Montevideo, en 1814, la sedición del prócer independentista José Gervasio Artigas en Uruguay y la oposición del general José Rondeau, jefe del Ejército del Alto Perú, fue obligado a dimitir en 1815. Murió en 1833 en Buenos Aires.
Bouchard, Hippolyte (1785-1843), militar de origen francés y luchador por la independencia argentina. Nacido en Marsella, actuó en las campañas libertadoras en el ejército del general José de San Martín. Formaba parte del ejército de su país, como corsario, cuando llegó a Buenos Aires en 1809 y se alistó en la escuadra revolucionaria, participando luego en los combates de San Nicolás y de San Lorenzo, donde fue oficial del Regimiento de Granaderos a Caballo y se desempeñó heroicamente, incluida la captura de la bandera del enemigo. En 1815, junto a Guillermo Brown, se lanzó a navegar por el océano Pacífico, atacando posesiones españolas; y en 1818 llegó a las costas norteamericanas, donde saqueó y quemó parte de las posesiones españolas establecidas en ese lugar. En 1831, luego de poner sus barcos al servicio del general José de San Martín, uniéndose a su expedición al Perú, se retiró a una hacienda y fue asesinado.
Brown, Guillermo (1777-1857), militar de origen irlandés y luchador por la independencia argentina. Fue marino mercante en Europa y en América. En 1809 se encontraba en Montevideo y al año siguiente regresó a Buenos Aires. Desde 1814 prestó servicios a los patriotas, interviniendo, en abril, en el segundo sitio de Montevideo, completando las acciones terrestres con un bloqueo marítimo efectivo. Para ello creó una escuadra que venció a los realistas en el combate del Buceo. Intervino también en la guerra contra el Brasil. Fue gobernador delegado de Buenos Aires durante el gobierno del general Juan Galo Lavalle y director del Banco Nación. Durante la época gubernamental de Juan Manuel de Rosas, dirigió la escuadra en ocasión del bloqueo anglo-francés. En 1847 visitó Irlanda. Murió diez años más tarde en Buenos Aires.
Lautaro, Logia, sociedad francmasónica americana fundada en 1812 en Buenos Aires. Era una rama de la Gran Reunión Americana de Londres o Logia de los Caballeros Racionales, fundada por Francisco de Miranda alrededor del año 1798. Tomó su nombre del caudillo araucano Lautaro (c. 1534-1557) que se sublevó contra los conquistadores españoles. Sus fundadores fueron un grupo de militares y patriotas que habían vivido en Europa, como José de San Martín, Gervasio Antonio de Posadas, Carlos de Alvear, o Juan Martín de Pueyrredón, entre otros. Una filial de la sociedad londinense funcionó en Cádiz (España) en 1811, con el nombre de Lautaro, y de sus actividades dieron cuenta en su correspondencia, antes de marchar a Buenos Aires, Carlos de Alvear y fray Servando Teresa de Mier. Su objetivo fue propiciar la independencia de la América Española, establecer el sistema republicano unitario y el gobierno unipersonal. Aunque nació y se desarrolló principalmente en Argentina, su influencia se extendió por otros países sudamericanos, como Chile, Perú y Uruguay, con la finalidad de influir en los respectivos gobiernos. Se dice que su influencia, a través de una red muy extensa de corresponsales y adictos, tuvo que ver con los acontecimientos de 1820 en España la sublevación del ejército expedicionario con destino a América a cargo de Rafael del Riego en Cádiz y el comienzo de un régimen liberal que facilitaron la independencia americana.
Garay, Juan de (1528-1583), explorador y colonizador español, segundo fundador de Buenos Aires. Nacido en Orduña (Vizcaya), embarcó en 1543 hacia Perú en la flota del virrey Blasco Núñez Vela, con su tío, el oidor Pedro de Zárate. Tomó parte en diversas campañas de conquista y en 1561 participó en la fundación de Santa Cruz de la Sierra (en la actual Bolivia). Fue regidor del cabildo de dicha población y se le asignó una encomienda de indios. Tras el nombramiento de su pariente Juan Ortiz de Zárate como gobernador y capitán general del Río de la Plata, se trasladó en 1568 a Asunción y obtuvo el cargo de alguacil mayor de las provincias del Plata. En 1573, el teniente de gobernador Suárez de Toledo le encargó la fundación de una ciudad en el cauce del río Paraná, a fin de facilitar la salida al mar del territorio paraguayo. La expedición, integrada por nueve españoles y 75 nativos, salió de Asunción en abril de 1573 y el 25 de noviembre del mismo año fundó Santa Fe de la Vera Cruz.
En 1574 cooperó en la fundación de San Salvador, en el río Uruguay, y fue designado teniente de gobernador y capitán general de todas las provincias del Río de la Plata. Tras la muerte de Ortiz de Zárate en 1576, el nuevo adelantado, Juan Torres de Vera y Aragón, le confirmó sus títulos y le encomendó la fundación de una ciudad en el estuario del Río Plata, en el lugar en que Pedro de Mendoza fundara en 1536 el fuerte de Nuestra Señora del Buen Aire, destruido por los indios. La segunda y definitiva fundación de Buenos Aires tuvo lugar el 11 de junio de 1580. Falleció en 1583 en el curso de una emboscada de los indios guaraníes, cerca de las ruinas de Sancti Spíritus, el antiguo fuerte de Caboto.
Cevallos, Pedro Antonio de (1716-1778), militar y administrador colonial español, primer virrey del Río de la Plata (1776-1777). Nacido en Cádiz, desde 1757 hasta 1766 fue gobernador de Buenos Aires, mandato durante el que tomó, en 1762, la colonia del Sacramento, la cual fue devuelta a los portugueses al año siguiente. De nuevo en España a partir de 1767, pasó a ejercer importantes destinos de carácter militar hasta que, el 1 de agosto de 1776, Carlos III le nombró provisionalmente virrey del Río de la Plata, como parte del mando militar recibido para combatir nuevamente a las tropas portuguesas situadas en los límites de la colonia del Sacramento, la cual conquistó nuevamente en junio de 1777, tras rendir tres meses antes la isla de Santa Catalina.
Estableció el Auto Provisional de Comercio Libre, por medio del que se permitía el comercio intercolonial entre el Río de la Plata, Chile y Perú. Conforme a la política de la Casa de Borbón, trató de convertir a América en productora de materias primas y víveres para el abastecimiento metropolitano. Fomentó la agricultura, la ganadería y la actividad industrial y creó las primeras aduanas del territorio, en Buenos Aires y Montevideo. Abandonó el cargo en octubre de 1777 y propuso al Rey, un mes más tarde, la permanencia del virreinato, medida que resultó aceptada y por la cual pasó a desempeñar Juan José Vértiz el título de virrey del Río de la Plata. Tras recibir el grado de capitán general, falleció en 1778, en la ciudad española de Córdoba.
Liniers y Bremond, Santiago (1753-1810), administrador colonial y marino español, de origen francés, virrey del Río de la Plata (1807-1809). Nació en Niort (Francia) e ingresó muy joven en la Orden de Malta, donde recibió su formación militar. Tomó parte en una campaña española en el norte de África. A su regreso ingresó en la escuela de guardias marinas de Cádiz. Siendo alférez de fragata intervino en la toma de Mahón, cuando Menorca era posesión inglesa, en el sitio de Gibraltar y en el ataque al puerto de Argel. Ascendido a capitán de fragata (1782) pasó a América. En 1788 fue destinado al apostadero del Río de la Plata y durante la guerra entre España y Gran Bretaña (1769-1802) estuvo al mando de las cañoneras que protegían la costa.
En 1806, el brigadier británico William Carr Beresford inició las denominadas invasiones inglesas del Río de la Plata y tomó Buenos Aires. Ante la huida del virrey, Rafael de Sobremonte, Liniers asumió la reconquista de la ciudad. Por aclamación fue nombrado gobernador político y militar y el gobierno español le ascendió a brigadier de la armada. En 1807 se reprodujeron los ataques ingleses que tomaron Montevideo y derrotaron a Sobremonte, que fue destituido. La victoria de Liniers sobre el general británico John Whitelocke propició su ascenso a jefe de escuadra y su nombramiento como virrey, gobernador y capitán general del Río de la Plata. Liniers contó con la oposición de dos personajes: Francisco Javier Elío, gobernador de Montevideo y Martín de Álzaga, alcalde de Buenos Aires. Los acontecimientos ocurridos en España en 1808 (motín de Aranjuez, invasión francesa y formación de Juntas) desencadenaron una serie de conflictos en el virreinato, que terminarían con el mandato de Liniers, sospechoso por ser de origen francés.
Aunque proclamó a Fernando VII y rechazó la oferta de José I Bonaparte, se produjo un alzamiento del Cabildo, promovido por Martín de Álzaga (enero de 1809), pidiendo al virrey la formación de juntas patrióticas. Intervinieron además Manuel Belgrano, secretario del Consulado, y un grupo en Río de Janeiro que pretendía crear una monarquía Borbónica en el Río de la Plata y coronar a la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hermana de Fernando VII y esposa del príncipe regente portugués don Juan de Braganza (futuro Juan VI). Liniers presentó la dimisión y la Junta Central española nombró virrey a don Baltasar Hidalgo de Cisneros (febrero 1809). Liniers fue nombrado conde de Buenos Aires. Cuando en mayo de 1810 estalló la revolución independentista, Liniers se hallaba en Córdoba e intentó oponerse a los revolucionarios, pero fue apresado. El 26 de agosto de 1810 murió fusilado en el monte de los Papagayos cerca de la posta de Cabeza de Tigre (Córdoba).
Álzaga, Martín de (1775-1812), político argentino, de origen español, participó en los primeros momentos del proceso independentista. Nacido en Vizcaya, era un rico comerciante y alcalde de primer voto de destacada actuación en la defensa de Buenos Aires en ocasión de la segunda invasión inglesa en 1807, y en la asonada del 1 de enero de 1809, organizada contra el virrey Santiago Liniers y Bremond. Era jefe del partido español antagónico al criollo, tenía excelentes condiciones pero no despertaba simpatías populares. En 1812, planeó derrocar al gobierno revolucionario, apoyado probablemente por los portugueses. Se hicieron los aprestos, pero una delación los puso al descubierto. El primer triunvirato, desempeñado por Bernardino Rivadavia, Juan Martín de Pueyrredón y Feliciano Chiclana, sofocó inmediatamente el movimiento que debía estallar el 5 de julio de 1812. Álzaga y otros culpables fueron fusilados.
Dorrego, Manuel (1787-1828), político argentino, gobernador de Buenos Aires (1827-1828). Nacido en Buenos Aires, estudió derecho en Chile, actuando en las luchas contra los realistas en ese país. En 1811 ingresó en el Ejército del Norte. Después del triunfo en la batalla de Salta, fue separado y luego reintegrado al mismo, en 1813. Recibió una distinción de parte del general José de San Martín y, más tarde, ingresó en el Ejército de la Banda Oriental. En 1815 regresó a Buenos Aires.
Fue desterrado a Estados Unidos en 1817. Al regresar a su país, intervino en los sucesos del año 1820 (luchas entre unitarios y federales) y luego huyó a Montevideo. Regresó por la Ley de Olvido, integró la Junta de Representantes y fue como diputado al Congreso de 1826. En 1827 fue elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires, apoyado por los caudillos del interior y de la campaña, siendo el primer federal que representaba los intereses nacionales. Fue derrocado por el general Juan Galo Lavalle en la revolución del 1 de diciembre de 1828, y fusilado pocos días después.
Lavalle, Juan Galo (1797-1840), militar e independentista argentino, participó en las denominadas campañas libertadoras y fue gobernador de Buenos Aires (1828-1829). Nacido en dicha ciudad, al producirse la Revolución de mayo, se encontraba en Chile. En 1812, ingresó en el Regimiento de Granaderos a Caballo. Luchó en el segundo sitio de Montevideo contra José Gervasio Artigas, en 1815; un año después, pasó a Mendoza y luego actuó en las batallas de Chacabuco y Maipú; interviniendo también en las campañas de Perú y del Ecuador. Por desavenencias con Simón Bolívar, a fines de 1823, gobernó por un breve periodo la provincia de Mendoza. Luchó en la guerra contra el Brasil. De regreso en Buenos Aires, organizó la revolución unitaria del 1 de diciembre de 1828, luego de la cual fue elegido gobernador. En diciembre de 1828, hizo fusilar a Manuel Dorrego. Después de la Convención de Barracas, acuerdo concertado con Juan Manuel de Rosas, se retiró a la Banda Oriental del Río de la Plata (actualmente, Uruguay). En 1839, inició una campaña que finalizó con su muerte, en la provincia de Jujuy.
Rosas, Juan Manuel de (1793-1877), político y militar argentino, gobernador de Buenos Aires (1829-1832; 1835-1852) y principal dirigente de la que habría de ser considerada, de hecho, Confederación Argentina (1835-1852). Nació en Buenos Aires, en el seno de una de las familias más destacadas de la ciudad. Amasó una gran fortuna como ganadero y exportador de carne de vacuno, en la época en que el virreinato del Río de la Plata luchaba por su emancipación del dominio español (1810-1816). En 1827, se había convertido en dirigente militar y paladín de la aristocracia conservadora del país, que estaba a favor de la corriente federalista, opuesta a la influencia extranjera y a las reformas liberales defendidas por la tendencia unitaria, en la que militaba Juan Galo Lavalle, gobernador de Buenos Aires, a quien Rosas apartó del poder. Desde 1829 hasta 1832, fue gobernador de la provincia de Buenos Aires.
En 1833, encabezó una victoriosa campaña contra los indígenas del sur de Argentina, y dos años más tarde fue restablecido como gobernador, cargo que decidió aceptar con la condición de que le fueran conferidos poderes dictatoriales, conseguidos los cuales impuso los criterios federales al frente de la que habría de ser considerada, de facto, Confederación Argentina. Tras formar su propio Partido Restaurador Apostólico, y con el apoyo de la Sociedad Popular Restauradora, conocida como La Mazorca, que aterrorizó a sus adversarios unitarios, Rosas formó alianzas con los líderes de las demás provincias argentinas, logrando el control del comercio y de los asuntos exteriores de la Confederación. Estableció un régimen dictatorial, con una amplia red de espionaje y una constante presencia de la policía secreta; en 1840, quedaban pocos que estuvieran dispuestos a enfrentarse a él. Rosas también se aseguró de que su retrato estuviera expuesto en todos los lugares públicos tras autoproclamarse tirano en 1842, lo que le otorgó pleno dominio sobre todo el territorio de la Confederación. En 1843, intervino en la guerra civil de la vecina Uruguay (la denominada Guerra Grande), creando el temor de un posible expansionismo argentino. Gran Bretaña y Francia tomaron represalias imponiendo bloqueos a Buenos Aires (1838-1840 y 1845-1850), pero Rosas perseveró en sus intenciones. En 1851, Justo José de Urquiza, antiguo partidario de Rosas y gobernador de la provincia de Entre Ríos, encabezó una rebelión de carácter centralista (unitaria) contra el gobierno de éste, que contó con el respaldo de Brasil y Uruguay. Derrotado por las tropas de Urquiza el 3 de febrero de 1852, en la batalla de Caseros, Rosas hubo de emprender el exilio. Falleció en Swathling (en las proximidades de la ciudad inglesa de Southampton, en el condado de Hampshire, Gran Bretaña), 25 años más tarde.