Primer Vuelo en avion sobre suelo argentino

1910 – 6  DE  FEBRERO

Longchamps está incorporado a la historia de Nuestra Aviación. El primer vuelo oficializado en la Argentina, se efectuó en este pueblo.

El pueblo argentino siempre a recoger las enseñanzas y las experiencias progresistas que se ensayaban allende los mares, en todos los terrenos, políticos, sociales, científicos o deportivos, con el afán de ver surgir en América un país que maravillosamente dotado por la naturaleza, estaba llamado a constituirse en el arquetipo de todo Continente Sudamericano, recogió entusiasmado las noticias fantásticas, que a principios del siglo, se recibían de Europa, de aquellos aventureros intrépidos, que desafiando las leyes de gravedad, se sintieron pájaros e imitando a éstos, alzaban vuelo surcando el espacio.

Aquella noticia, conmovió a la juventud argentina, que vislumbró en aquellos primeros intentos que se realizaban en Europa, las grandes posibilidades que se abrían para los pueblos con aquellas máquinas satánicas, que se atrevían a desafiar los cielos. Fue así, que se constituyó en la República Argentina, el primer Aero Club y el gobierno argentino interpretando las inquietudes de la juventud y en la necesidad de no permanecer indiferente a los hechos que conmovían al Viejo Mundo, apoyó de inmediato la iniciativa de los hombres interesados en la nueva creación del hombre y por lo tanto hizo las gestiones necesarias para que vinieran al país, algunos de los precursores de la nueva ciencia, para traer a esta tierra, las enseñanzas y experiencias adquiridas en Europa.

Entre el grupo de aviadores que respondiendo a la invitación llagaron a Buenos Aires, se encontraba un francés llamado Enrique Bregi, que con el aeroplano Voisin de 60 C.V. arribó a nuestro puerto a fines del año 1909.

Y un día, Bregi se trasladó a un campo de aviación improvisado, que luego sería Longchamps, con su aeroplano y en presencia de una Comisión Oficial del Aero Club, integrada por Jorge Newbery que sería más tarde la gloria de las Alas Argentinas, de Alberto R. Macías, Gervasio Videla Dorna, Jorge M. Lubary y una cantidad de público, Bregi inicia los preparativos para su aventura. Sopla en aquellos instantes una leve brisa del pampero en aquellos campos abiertos. La expectativa del público crece a medida que se acerca la hora de la prueba. Cumplidos los requisitos preliminares, Bregi efectúa 4 vueltas de pista en 2 vuelos; uno por la mañana y otro por la tarde, con una permanencia total de 16 minutos y 45 segundos, a una altura de 60 metros y una velocidad de 50 kilometros por hora. La hazaña se había cumplido..., el público deja escapar el aliento contenido durante el tiempo que duraron las pruebas. Prorrumpe en un solo grito y una estruendosa salva de aplausos rubrica el acontecimiento. En esta forma, el primer vuelo del ¨ más pesado que el aire ¨ oficialmente verificado, queda inscripto en nuestra historia aeronáutica. Al caer las primeras sombras de la tarde, el público se retira lentamente, llevando en sus retinas al maravilloso espectáculo presenciado, y el honor de ese trascendental hecho, le correspondía a Longchamps, que quedaba así ligado su nombre, a las páginas de oro de nuestras gloriosas Alas Argentinas...

Era el 6 de febrero de 1910.

Aquella lección, acicateó aún más a los jóvenes, que por aquel entonces se hallaban entregados en sus desvelos de emular a los intrépidos visitantes. Y como si aquella gloria fuera poca para Longchamps, el 17 de abril del mismo año, a Carlos Gofre le correspondió el honor de ser el primer argentino que voló solo, acto que cumplió en el mismo campo con un aparato Bleriot.

En el año 1915, se creó una escuela, próxima al lugar donde se voló oficialmente pro primera vez en el país.

Dicha escuela la dirigían los aeronautas Carlos José Obligado, Juan V. Romanella y el técnico Storti. En la misma, se impartían lecciones, vendíanse repuestos y se alquilaba aparatos.

Ello determinó una gran afluencia de aficionados y espectadores que se deslumbraban con los vuelos que en aquella época se consideraban con razón fantásticos.

Junto con las glorias de los primeros intrépidos, la historia de nuestra aeronáutica, se ensombreció con las primeras víctimas que pagaban tributo a su temeridad. Longchamps, registró una de las primeras: Francisco Beltrame en el año 1916, mecánico y especializado en el pilotaje de máquinas, sufrió un accidente. Su aparato se incendió en pleno vuelo, pereciendo horriblemente carbonizado.

Desaparecido este campo de aviación, no se terminaría allí el ensamblamiento de Longchamps, con la historia de la Aviación Argentina, puesto que en el año 1920, es creado un nuevo campo de aviación del lado oeste, explotado por la Sociedad Anglo Argentina de Aviación y sus directores fueron James Fraser Bremer y Eduardo M. Hearne.

Este último un año más tarde, intentó el cruce de la Cordillera de Los Andes con un aparato S.V.A. traído de Italia, intento que se vio frustrado, ya que el aparato capotó en plena Cordillera, sin que afortunadamente sufriera Hearne lesiones.

A su regreso el pueblo de Longchamps y de los puebles vecinos, le tributaron un homenaje que se convirtió en una verdadera fiesta apoteósica, en la que el vecino Don Alberto Rodrigo Fontan usó la palabra para darle la bienvenida al nuevo Condor de Los Andes. No pararon aquí las actividades del vuelo el campo era frecuentado por los mejores pilotos de la época: Hillcoat, Holland, Scott, Virgilio Mira con su famosa ¨Golondrina¨ y tantos otros que escapan a nuestra memoria. En el año 1922, al levantar vuelo el piloto Leonardo Selvetti del mencionado campo, el aparato entra en tirabuzón, ocasionando la muerte de su acompañante, el mecánico Bianchi, quedando Selvetti mal herido.

Con estas breves semblanzas de la historia de la aviación nacional, ligada al pueblo de Longchamps, esta guía contribuye al conocimiento de la historia del pueblo, que como queda demostrado, le cupo la doble gloria de ver surcado el cielo por el Primer Vuelo Oficializado en la Argentina y de haber sido testigo del primer aviador argentino que se atrevió a surcar, solo, los cielos de la patria.

Este es el reconocimiento de El Portavoz a nuestros antecesores, que apostaron a la información, al desarrollo de nuestra ciudad y a fijar los logros obtenidos por esos valientes que osaron desafiar las leyes de gravedad, sin importarles los resultados.

Esa osadía hoy se ha transformado en: Cuna de la Aviación Sudamericana.

-Material extraído de la Guía Revista de la Sociedad de Fomento Unión Vecinal¨, cuyo presidente honorario era el Sr. Emilio Burgwardt.  Longchamps 1951.

Grasias por aportar el material a Omar Rojas.


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