Historia de Globos y Aviones en el Gran Buenos Aires

Por Martín A. Cagliani
Artículo publicado en la revista Circulo de la Historia, Nº 45, diciembre 1999. Bajo el título "De globos y aviones".

El hombre siempre sintió admiración por las aves y quiso volar como ellas. En muchas épocas esto estuvo mal visto incluso bajo el cristianismo se lo tildó de hechicería. Hubo muchos intentos de ponerse alas con plumas en los brazos, y muchas cosas más. Hasta que, finalmente, se llega a los experimentos de los hermanos José y Esteban Montgolfier. Ellos inventaron la Mongolferiana, primer globo aerostático, que era inflado con aire caliente. El 5 de junio de 1783 concretan su triunfo haciendo volar un globo aerostático en la plaza mayor de Annonay. Pilatre de Rozier y el mayor Arlandes, tuvieron la gloria de ser los primeros hombres en surcar los aires en un globo Montgolfier el 21 de octubre de 1783.

En nuestro país llegó más tarde la novedad, y se la comenzó a utilizar en diferentes festejos, pero solo con pequeños globos de papel llenos de aire caliente. Las primeras noticias datan del 26 de mayo de 1809, en ese día se elevó desde la plaza de la Victoria un globo bastante grande, no tripulado, en honor al cumpleaños del rey Fernando VII. Luego se lanzaron muchos globos pero solo en días festivos, y ninguno con intenciones de ser tripulado.

Le corresponde al francés de apellido Lartet el honor de ser el primer hombre en surcar los aires porteños y de nuestra patria. Lartet llegó con una compañía francesa que inauguró el Teatro Porvenir (en la calle Piedras), el 12 de octubre de 1856. El teatro lanzaba globos anunciando sus funciones. Pero finalmente se anunció en los diarios de Buenos Aires que el jueves 19 de octubre de 1856 tendría lugar la "Gran Ascensión Aerostática por el señor Lartet, aeronauta francés. En el terreno del Molino de Viento, calle de la Federación, a las tres en punto de la tarde".

Se realiza efectivamente el primer vuelo tripulado en Buenos Aires, Lartet programa el ascenso con su globo desde el terreno del Molino de Viento, ubicado en Callao, entre Rivadavia, cercano a la Plaza Lorea. Ese terreno se llamaba así porque en 1850 un genovés había instalado un molino harinero en ese lugar. Se coloco una empalizada rodeando al lugar donde se calentaba el aire para inflar el globo, y se cobraba 20 pesos los primeros asientos y 10 los segundos, para presenciar tan extraño acontecimiento. Una banda tocaba música, y una multitud coronaba los edificios circundantes al terreno. Los periódicos informan que el día era tormentoso. Llegado el momento, el globo se elevó serenamente, pero fue desplazado por el fuerte viento reinante. Este, lo fue deslizando lateralmente hasta chocar con una casa, el globo reventó a consecuencia de los desgarros. Lartet cae y resulta ileso.

El teatro organiza una segunda ascensión, esta vez para el 30 de octubre del mismo año. Se repiten los preparativos del 19, y esta vez el globo se eleva, pero la mala suerte o la poca pericia de Lartet hacen que el globo se vaya contra el Molino, tropezando con una de las aspas, como dice el diario La Tribuna del 31 de octubre. El globo se golpeo contra varios techos hasta que Lartet salió de la cestilla de goma que le servía de nave y tirándose al techo de una casa, el globo se elevó nuevamente, y luego calló en una casa de la actual calle Sarmiento (antes Cuyo). Lartet, como cuenta Fitte (4), fue reducido a prision. Pide repetir la prueba, y lo hace el domingo 16 de noviembre de 1856, a las tres de la tarde, esta vez desde la Plaza Lorea, que estaba colmada de público. Es conducido al lugar por un vehículo de la policía. En el diario El Nacional del 17 de noviembre, se cuenta que las azoteas estaban cubiertas de curiosos para ver "dando tumbos en las nubes a un pobre diablo que nunca ha subido a un globo", lo tratan muy mal al pobre Lartet, que solo quería ganarse su pan. El globo recorrió media cuadra hasta la "la calle Lorea Nº 53 y en la azotea tropezó con una pared haciendo saltar de la barquilla a Mr. Lartet que se enredó con una cuerda su pierna, se dio un porrazo en la cabeza y desconcertó su brazo, magullándose las costillas", dice el mismo periódico. El globo fue a caer a unas cuadras. No se vuelve a saber mas de Lartet, que partió de Buenos Aires, imagino que bastante humillado por las bromas que le habrán gastado.

Posteriormente se lanzaron varios globos, en momentos de festivos, pero sin tripulantes. El 5 de mayo de 1857 para conmemorar el comienzo del gobierno de Valentín Alsina se lanzó un globo desde los techos del Teatro Colón frente a la Plaza de la Victoria. El 25 de mayo de 1861 se lanzó desde la plaza un globo bien grande con forma de mujer.

Pero el encargado de continuar con las ascensiones de Lartet, fue el estadounidense R. Gibbon Wells. Llega en mayo de 1864, a Buenos Aires. Wells era un aventurero con mucha simpatía y con mucho aire circense. Apenas instalado comenzó a anunciar su intención de hacer demostraciones públicas en un globo que denominaría "Washington", si es que recibía apoyo financiero. La Comisión de Fiestas de la Municipalidad de Buenos Aires le otorgó 60 mil pesos para su proyecto y en pocos días lo construyó, con telas especiales de seda que compro en la ciudad. El ascenso entraría en el marco de los festejos de la semana de mayo.

El día fijado para la demostración fue el 23 de mayo. Era un gran día, con cielo despejado y suave brisa. El sitio elegido fue la Plaza de Mayo, que estaba llena de gente desde muy temprano a pesar que el despegue seria a las dos de la tarde. El globo, que a diferencia con el de Lartet era a gas, fue inflado en la usina de gas del Retiro y llevado por el Paseo de Julio en suspensión a una altura de cuatro metros del suelo, mantenido así por improvisados colaboradores que tiraban de largas sogas. Una vez llegado a la plaza, desciende y saluda al presidente Bartolomé Mitre, que presenciaba el ascenso. Luego sube a la barquilla en compañía del joven Styche, voluntario argentino que iba como pasajero. Asciende lentamente y toma rumbo oeste, luego sur, y desciende sin problemas en la quinta del señor Latham, entre Lomas de Zamora y Quilmes. El globo es frenado por un ancla que tira Wells al suelo y por tres paisanos a caballo. Era el primer vuelo por los aires de la ciudad de Buenos Aires, ya que los intentos de Lartet, no fueron mas que eso, intentos. Esa misma noche, luego de haber traído el globo en coche desde la citada quinta, apareció en el Teatro Colón, en un intervalo de la función Hernani, con una banderita argentina recibiendo una gran ovación.

El 24 se iba a realizar la segunda ascensión, pero debido a las adversas condiciones climáticas, se suspendió. Pero como el globo había sido inflado y llevado a la Plaza de Mayo, Wells decidió divertir al público realizando ascensiones cortas llevando algunas personas consigo. Todos gritaban enseguida para que los bajasen. También subió a una señora, convirtiéndose esta anónima mujer en la primera en surcar los aires de Buenos Aires.

El 29 de mayo, Wells realizo otro ascenso, el cual enfilo hacia San Isidro y al perder altura, Wells tubo que cortar las cuerdas que sujetaban la barquilla. Pero el globo siguió al ras del río, finalmente Wells se zafa de esa situación. El globo quedo destruido. Pero Wells se las arreglo para llegar hasta la casa de Agustín P. Justo en Punta Chica, barrio de San Fernando, donde paso la noche.

Wells no se desanimo, y construyó otro globo que llamó Buenos Aires. El ascenso de este nuevo globo se realizo el día 24 de junio de 1864. Esta vez Wells tubo mala suerte con el globo, ya que aun sin estar del todo inflado se cortaron algunas cuerdas, quedando la barquilla suspendida con mucha fragilidad. Ante este peligro Wells decide cortar las amarras, y cuando el globo toma altura, notaron que un joven quedó enredado en uno de los cordeles, colgando de cabeza. El joven se las ingenia trepando y poniéndose a salvo en un paracaídas, finalmente el globo debido a la falta de viento desciende frente a la Casa de Gobierno. El joven se llamaba Antonio Premazzi y ya el 3 de agosto se anunciaba que sus retratos se vendían a 10 pesos, la típica avivada porteña.

Luego de estas ascensiones no se vuelve a hablar de Wells.

El 7 de abril de 1868, según Gesualdo (5), el francés Casimir Baraille realiza una ascensión desde la Plaza del Parque en el globo "el Zephyr". Se cobraba entrada y había una banda tocando. El globo partió desde las actuales calles Tucumán y Talcahuano, ascendió serenamente, aterrizando luego al sur del Riachuelo, en Barracas. Realizo otro vuelo el 16 de abril. Y el 23 de mayo de 1869 vuela con un globo diferente, llamado "América", pero la mala suerte lo acompaña esta vez. El viento lo llevo contra el río, al mismo tiempo salió a rescatarlo el vaporcito "Cavour". El globo lleno de gas, tocó la chimenea del vaporcito, desencadenando una terrible explosión en la que perecieron dos pasajeros del vapor y 22 resultaron con quemaduras. Otra lancha que también se había acercado a ayudar resulto hundida. Fue esta, la primera catástrofe aérea de nuestro país.

El 27 de abril de 1874 el mexicano Tomás Ceballos (también nombrado como Teodulo o Teodoro Zeballos), asciende en globo en la zona de Belgrano descendiendo en la quinta de Oliver al norte de la actual calle Monroe. Durante este vuelo Cevallos suelta un perro en paracaídas. En junio de 1877 vuelve a ascender Ceballos desde el Circo Chiarini, en Rivadavia, entre Sánchez de Bustamante y Agüero, y del globo pendía un trapecio en el cual efectuaba exhibiciones el francés Blondie. En ese mismo sitio efectúa ascensiones el español Esteban Martínez en 1884.

En 1888 el capitán español Sánz efectúa tres ascensiones en el globo "Albatros" y estando en lo alto hace exhibiciones en trapecio. Lo hacia en la zona del actual Hospital Español. El 1º de julio durante su tercera ascensión se cae desde doce metros de altura resultando con conmoción cerebral, una vez recuperado, increíblemente, sigue haciendo demostraciones.

Desde Florida y Paraguay el capitán Amadeo Meyer asciende en un globo de gas llamado "Patria" el 20 de julio de 1891. Efectuó varias ascensiones con posterioridad.

Durante 1898 el noruego Francisco Cetti con su ayudante Valerius, realizan ascensiones desde la actual Plaza San Martín.

A principios de 1904 llega a Buenos Aires el matrimonio italiano de José Silimbani y su joven esposa Antonieta. Realizaron muchas ascensiones desde el Frontón de Buenos Aires (Córdoba 1130). En una de ellas, el 31 de enero, el globo fue arrastrado hacia el norte y aterrizó de emergencia en el techo de una casa de la avenida Pueyrredón, ante los aplausos del publico. El globo que utilizaban se llamaba "El invencible de Forli" y era un Montgolfier, o sea que se inflaba con aire caliente, no con gas. El 13 de marzo de 1904 Antonieta de Silimbani ascendió, a pesar del mal clima reinante por la insistencia del publico, pero el viento la elevó bruscamente hacia el río, cayendo en el mismo a 500 metros de la costa, la pobre joven murió ahogada. José Silimbani siguió haciendo demostraciones en globo, lo hacia desde el Pabellón de las Rosas frente al actual edificio de ATC, en compañía de su compatriota el teniente Vasi. En 1907 los dos parten a Brasil.

Muchos globos y personas pasaron por los buenos aires de nuestra provincia, pero la conquista de nuestro cielo patrio se concreta cuando lo surcan por primera vez aeronautas argentinos.

Esta conquista se coronó el 25 de diciembre de 1907. El argentino Aarón de Anchorena, trotamundos infatigable, trajo de Francia un globo al que bautiza "Pampero". En compañía del conocido deportista Jorge Newbery planean un vuelo inaugural para el globo. El lugar elegido es la Sociedad Sportiva Argentina, entidad dedicada fundamentalmente a propiciar y difundir el deporte. Esta se ubicaba en el sitio que hoy ocupa el Campo Argentino de Polo. Tenia grandes hipódromos, desde donde se planeo realizar la ascensión. Como a la misma no llegaba el gas, con que inflarían el globo, Newbery gestiona de la Compañía de Gas del Río de la Plata el tendido provisorio de una cañería. Pero como el caño tenía poco diámetro, el llenado del globo se realizó muy lentamente. Programado para el 24, el vuelo comenzó recién a las once del 25 de diciembre de 1907, por la lentitud del llenado del globo. En esa hora el "Pampero" con los precursores del vuelo argentino se elevó y pronto se desplazó hacia el Río de la Plata, internándose en el mismo. Mas tarde aterrizaría en Conchillas, Uruguay, realizando el primer cruce aéreo del Río de la Plata. Este vuelo dio comienzo a la aeronáutica argentina.

Al poco tiempo Aarón de Anchorena funda el Aero Club Argentino, el 13 de enero de 1908. Esta entidad manejaría y orientaría la aeronáutica argentina por muchos años. Las actividades de este club comenzaron en la sede de la Sportiva, saliendo desde allí tres vuelos, el 7 de febrero Jorge Newbery, el 19 de abril Waldino Correa y el 2 de mayo Ernani Mazzoleni, todos con el globo "Pampero". Luego continúan, siempre en 1908, desde la quinta "Los Ombúes", de propiedad del banquero Ernesto Tornquist, en las barrancas de Belgrano (hoy calle Luis María Campos y Pampa). Se elevan desde allí, por tener mejor cañería de gas, el 25 de mayo Horacio Anasagasti con Eduardo Newbery hasta Lomas de Zamora. El 28 de junio Eduardo Newbery con Luis de Irigoyen van hasta General Belgrano. El 9 de julio sale nuevamente el "Pampero" esta vez hasta Marcos Paz. Tres vuelos mas se realizarían ese año de 1908, en el 19 de julio, 21 de septiembre y 17 de octubre. Esta ultima fecha es trágica para la naciente aeronáutica argentina, ya que desaparecen con el globo "Pampero" Eduardo Newbery y el sargento E. Romero.

Al año siguiente, 1909, se realizan 19 vuelos desde la quinta "Los Ombúes". Costo comenzar nuevamente con el deporte por la tragedia del año anterior. Diez de estas ascensiones se realizaron con el nuevo globo del club "Patriota", las otras nueve con el otro globo, el "Huracán". El 12 de septiembre y el 21 de noviembre se efectúan carreras entre los dos globos, solo a manera de demostración. La gente adoraba estas demostraciones, eran muchos los que iban a ver las ascensiones. La mayoría de estos vuelos partieron desde la Capital, menos dos desde La Plata y uno de Rosario.

Los pilotos, llamados "hombres pájaros" por el público, inspiraban gran respeto y admiración entre la gente. Para distinguirse unos de otros usaban un banderín o gallardete que representaba la insignia de cada uno. Este banderín flameaba en la cesta que cargaba a los aeronautas. Cada piloto tenia el suyo, los había de diferentes colores, con iniciales o símbolos raros.

En los años siguientes se baten los récords de altura, distancia y tiempos. En 1910 se realizan nada menos que 48 vuelos. A mediados de ese año el Aero Club ya cuenta con instalaciones propias en la calle Guanacache y 11 de septiembre, en Belgrano, detrás del gasómetro que existía ahí. Mas tarde se trasladarían al gasómetro de Bernal, por ser más puro el gas. También salieron incontables vuelos desde la Sportiva. En 1911 se realizaron 15 ascensiones. El 24 de abril de este año se realiza la copa Tornquist entre cuatro globos resultando ganador el "Patriota", y una cacería del Zorro, seguidas con mucho interés por el público. Ya por estos años había comenzado la llegada de los "mas pesados que el aire", los aviones. Pero los globos seguirían ascendiendo, en 1912 hay nueve ascensiones, en 1913 hay 68, en el 14 se registran 27, al año siguiente 21. En los siguientes años iría decayendo, solo se registran seis en 1916, 17 en 1917, dos al año siguiente y solo una en 1919. En la mayoría de las oportunidades el descenso de los globos se produjo dentro de los mismos limites de la Capital, en Villa Devoto, Tiro Federal (en Figueroa Alcorta y Dorrego), Dársena Sur, Mataderos, Villa del Parque, Puente la Noria, Golf Club, Villa Lugano, Floresta, Versalles, Vélez Sársfield y Palermo. En 1910 se realizan 29 ascensiones desde la Exposición Ferroviaria, como parte de las fiestas del Centenario de Mayo. La aerostación seguiría hasta nuestros días, pero el Aero Club comenzaba a dedicarse a una nueva actividad, el vuelo con los más pesados, los aviones.

Todo comenzaría como parte de los festejos del centenario de la revolución de Mayo. Era el año 1910 cuando llegaron los primero pilotos extranjeros a nuestro país para realizar demostraciones aéreas, contratados por la Comisión de fiestas. Vienen las primeras maquinas, traídas por los pilotos franceses Emile Aubrum, A. Ruchet, H. Pequet, A. Valletón y otros tres, mas un belga. Ya había llegado, el 8 de enero, el francés Henry Breguí patrocinado por la revista L’Auto, trayendo dos aviones "Voisin". El 16 de enero llegaría el italiano Ricardo Ponzelli.

La primera tentativa de volar un avión, la realizó el italiano Ricardo Ponzelli el 30 de enero de 1910, en la localidad de Hurlingam, terrenos de Campo de Mayo. En su primera corrida, advirtió que el avión se inclinaba hacia la izquierda. Puso una plomada en el ala opuesta y retoma la carrera, anduvo unos 120 metros y consiguió elevarse diez metros, pero enseguida, el avión fue tomado por una ráfaga de viento y cayó a tierra golpeándose contra un poste.

Mientras tanto, Henry Breguí estaba instalado en los terrenos del hipódromo de Longchamps (Alte. Brown). El 6 de febrero, bajo la fiscalización del Aero Club, Bregí se prepara para volar. Ensayó unos carreteos con su "Voisin" y se elevó a 20 metros de altura, dio dos vueltas a la pisa y aterrizó impecablemente. El público, que era mucho, deliraba de entusiasmo ovacionando al aviador y llevándolo en andas. Estos son los dos primeros vuelos de avión en nuestro cielo.

El 15 de febrero, desde el Campo de Mayo, el francés Alfredo Valleton realizó varios vuelos con su Farman 50 HP. El 22 del mismo mes realizo vuelos con pasajeros.

Con motivo de las demostraciones que se realizarían por los festejos del Centenario, se decidió crear un aeródromo. Se construye en Villa Lugano, este seria el primer aeródromo del país. Estaba ubicado en un predio comprendido entre las calles Tellier, Larrazábal, Chilavert y la Av. Roca. El primer vuelo lo realiza Emile Aubrum en un Anzani el 5 de marzo de 1910, aun antes de inaugurase el aeródromo. El 11 de marzo vuela Henri Picquet en un Voisin. El 13 de marzo Aubrum realiza un vuelo nocturno, partiendo de Villa Lugano a las 9 de la noche aterrizando en el campo de Ernesto Madero, donde se quedo hasta las 11 y regresó con su maquina al punto de partida. El 15 Aubrum realizó varios vuelos con pasajeros en la localidad de Longchamps. La inauguración es el 23 de marzo con un vuelo de Aubrum que también inaugura la "Quincena de Aviación", la cual se llevó a cabo desde el 23 de marzo al 6 de abril de 1910. En ese festival participaron Aubrum, Richet, Picqet y Valleton, utilizando para el mismo el aeródromo de Villa Lugano. Las pruebas se realizaron los días 24, 27 y 30 de marzo, y el 6 de abril. Aubrum gano el premio Lanzamiento, con 10 segundos. Velleton gano el premio Distancia con 10 vueltas a la pista (20 km.), segundo Picquet con 9 vueltas. El premio Duración lo saco Valleton. El de Altura lo saco Aubrum con 112 metros, quien sacó también el de velocidad. La gente acompañó siempre esta celebración, aplaudían a rabiar y quedaban pasmados por las "volaciónes".

El 24 de enero de 1910 se funda la Compañía Aérea Argentina, que se instala en El Palomar con intención de dedicarse a la enseñanza de la aeronáutica.

El 14 de abril de 1910, Henri Bregí se adjudica el premio Tornquist, que se daba por unir Villa Lugano con Villa Longchamps y viceversa. Se realizaron gran cantidad de vuelos, como demostración, a los que acudía mucho publico.

Del 30 de mayo al 5 de junio de 1910 se realizaron los festejos de la semana de Mayo. Hubo varias pruebas como en la Quincena de Aviación, y se realizó en Villa Lugano.

El 27 de abril la Compañía Aérea Argentina logra obtener las tierras de El Palomar, y funda el segundo aeródromo del país. Allí se creó también la primera escuela de aviación, a cargo de Valleton. También se realizaban demostraciones públicas de vuelo, como en Lugano. Un hecho curioso es como se informaba al público si es que iba a haber vuelos en alguno de estos aeródromos. Se utilizaba un lenguaje con banderas, ubicadas estratégicamente en plazas o estaciones de ferrocarril cercanas a los aeródromos. Roja significaba "se realizan vuelos", Blanca "tal vez" y azul "no hay vuelos". Esto era porque los aeródromos estaban bastante retirados y no se quería hacer ir a la gente en vano. La escuela de Palomar se cierra el 5 de mayo de 1911, debido a que dos de sus alumnos estrellaron los únicos dos aviones que la escuela tenía

El día 5 de noviembre de 1910, el recién llegado Bartolomé Cattáneo, piloto italiano, realizo varios vuelos desde el aeródromo de El Palomar, ejecuto el primer vuelo de la historia sobre el corazón de Buenos Aires. Los periódicos alabaron al aviador italiano. También realizó exhibiciones sobre el aeródromo de Villa Lugano, y en una ocasión aterrizó en el hipódromo nacional haciendo delirar al público que lo aclamó desde las gradas.

Los franceses Paillete y André, que habían llegado el 3 de diciembre, realizaron varias exhibiciones desde la Sociedad Sportiva. Ya los vuelos dejan de ser locales y de exhibición, comienza a buscarse una forma de ganar dinero con la aviación. Se transporta correo a grandes distancias y realizan viajes entre ciudades distantes para promocionar el servicio de pasajeros.

El 8 de septiembre de 1912 se funda la Escuela de Aviación Militar del Palomar. Estaría abierta hasta el 31 de enero de 1922.

En la tarde del 21 de noviembre de 1912, se produjo en El Palomar el primer choque aéreo del país. Los dos aviones piloteados por Goubat y Giménez Krámer, se encontraron de frente apenas despegaron uno de ellos no pudo maniobrar y el otro no vio nada por tener el sol de frente. Los dos pilotos resultaron ilesos, pero los aviones quedaron hechos pedazos.

Ya para esta época había muchos pilotos argentinos, que habían aprendido en las escuelas de aviación. Uno de larga trayectoria fue Jorge Newbery, uno de los primeros argentinos en volar en globo. Justamente el 10 de febrero de 1914 partiendo de El Palomar alcanza una altura de 6225 metros, récord total. Newbery moriría trágicamente en un accidente aéreo en Mendoza.

Por estos tiempos se comenzaba a dar el fenómeno de las acrobacias aéreas, que no tardaron en llegar a la Argentina y a Buenos Aires. El primer acróbata aéreo que llegó a nuestro país fue el suizo Domejóz. El 20 de febrero de 1914 realizó una estupenda exhibición ante la prensa en la Sociedad Sportiva asombrando a toda la concurrencia. En los días posteriores siguió con las exhibiciones, durante las cuales la policía tenia que calmar a la gente que se abalanzaba sobre el acróbata cada vez que aterrizaba. El 5 de abril del mismo año y en el mismo lugar el aviador paraguayo Silvio Pettirossi realizo un espectáculo similar, llegando a ser mejor que el suizo. El 10 de abril el italiano Cattáneo realizó en Villa Lugano su primer looping. Luego realizó varias demostraciones acrobáticas en el Stadium de Palermo y poco después hubo un torneo con Domejóz, el 7 de junio en el Club Hípico Argentino. Según las crónicas fueron más de 20.000 personas a verlos. La contienda terminó en un empate.

En 1920 se funda la Compañía de excursiones Aéreas. Esta compra un dirigible con el fin de transportar pasajeros. El primer vuelo del dirigible, apodado "El Plata", se realiza el 6 de enero de 1921. La empresa fracasa económicamente, y venden el dirigible a la Armada. El mismo se utiliza desde la provincia, pero en 9 de julio de 1926 surca la ciudad sobrevolando la Avenida de mayo y las plazas del Congreso y Mayo en un desfile militar por la fecha patria. Un dirigible famoso que vino a nuestros aires fue el Graf Zeppelin, llegó en 1934 y aterrizó en Campo de Mayo.

Luego vendrían las empresas multinacionales, que se instalarían en el país para promocionar sus aviones y el negocio de la aviación. Las primeras serían la misión italiana y la francesa en 1919. Se crearían empresas, que como aparecían desaparecían, por el fracaso económico. Otra fue la misión junkers, alemana, en 1924 y muchas otras mas, que construyeron improvisados aeropuertos que luego abandonaron. Funcionaron aeropuertos en San Isidro (1921), San Fernando (1914-16/1920-35), Quilmes (1915), Longchamps (1915-18), Villa Altube (1915), Villa Germanó (1916), Pacheco (1927-49), Retiro (1929). Luego vinieron los aeropuertos que finalmente duraron hasta hoy. El de Morón se inaugura en 1926. El aeropuerto civil de Quilmes se construyo en 1934. El aeropuerto internacional de San Fernando fue inaugurado en 1935 prácticamente como campo raso, pero tres años después tenia cuatro pistas demarcadas. En 1940 aparece el aeródromo de Matanza. El 22 de diciembre de 1945 se colocó la piedra fundamental del aeropuerto de Ezeiza en un acto presidido por el general Perón, en ese entonces candidato a presidente. Ezeiza se inauguró formalmente el 30 de abril de 1949, siendo bautizado con el nombre de Ministro Pistarini, en honor a su impulsor. En 1945 se encara la construcción de una estación deportiva y auxiliar que se llamaría Aeroparque 17 de octubre. Seria el actual Aeroparque, que se inauguró en 1947.

Así fue creciendo la aeronáutica bonaerense, ahora ya con miras más amplias que ir de un parte a otra de la capital, ahora se trataba de vuelos internacionales e intercontinentales.

Bibliografía Relevante

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  2. Biedma Recalde, Antonio. "La aeronáutica argentina en el siglo pasado".
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